En el Semillero La Ardilla nos hemos venido dando a la tarea de buscarle alternativas a todo. Desde las medicinas hasta la higiene personal, queremos saber cómo suplantar todo. No por la coyuntura que está pasando el país sino porque con o sin coyuntura queremos deslastrarnos de viejos modelos y ser lo más autosustentables posibles.
En tu caso que nos lees, puedes usar nuestros tips para lo que quieras. Ya sea que necesitas resolver la papa por la coyuntura, o porque eres jipi, o porque quieres vacilarte una nueva cultura, nuestro blog es para ti.
Hoy quiero mostarte una excelente receta de carne guisada de concha de plátano. No estamos inventando el agua tibia, esta receta existe hace años y es muy practicada por la comunidad vegana. Nosotros no somos veganos ni mucho menos, comemos de todo, pero aquí el meollo del asunto está en varias premisas: una es buscar nuevas alternativas alimenticias, otra es no generar desperdicio, otra es contribuir con la economía del hogar, otra es incrementar la nutrición en los alimentos... Sabías que la concha del plátano y el cambur puede ser más alimenticia que el fruto en si? Para pensar. Sin más que decir, aquí te mostramos como hacer una deliciosa carne que de carnivora no tiene nada.
Ingredientes (sin cantidades pues todo depende de cuánto quieres hacer)
- conchas de cambur o plátano amarillo o verde (nosotros usamos las conchas de 2 plátanos verdes grandes y de 5 plátanos amarillos pequeños)
- ají dulce (para esta receta usamos 12 ajíes)
- orégano orejón (5 hojas: 2 grandes y 3 pequeñas)
- sal
- pimienta
- cubito (usamos 3/4 de cubito)
- cebolla (usamos una mediana)
- pasta de tomate (usamos una cucharadita)
- melaza (usamos 3 cucharadas)
- orégano en polvo (una cucharadita)
Preparación
- Poner a sancochar las conchas de plátano en agua sola. Nosotros sancochamos las conchas de plátano verde por alrededor de 20 minutos. Luego las sacamos, botamos el agua y pusimos a sancochar las de plátano amarillo por otros 20 minutos. Esto porque el plátano verde es más amargo que el amarillo y quisimos evitar que el uno amargara al otro.
- Luego sacar las conchas y picarlas bien finas. Algunas personas dejan este paso hasta allí. Nosotros tomamos esas tiras finas y las picamos en cuadritos bien pequeños. Es a gusto de cada quien.
- Las conchas picadas se reservan.
- Ahora en una olla donde vaya a caber todo lo que se cocinará se pone una cucharada de aceite, mantequilla o cualquier grasa. Cuando se caliente se pone a sofreír la cebolla.
- Una vez sofrita la cebolla se añaden los ajíes y se dejan sofreír un ratico hasta que ablanden un poco.
- Después se agrega el orégano orejón picado pequeño. Es importante sofreír y ablandar un vegetal antes de poner el otro para desarrollar el sabor por capas, así queda más rico.
- Una vez sofritos todos los aliños agregamos las conchas picadas y revolvemos bien.
- Añadimos la sal, pimienta, orégano en polvo y el cubito. Revolvemos bien.
- Verificamos la sazón y agregamos la pasta de tomate y la melaza. Movemos bien.
- Dejamos cocinar un poco, la sal hará que los vegetales suelten el agua y ésto ayudará a que ablande un poco más.
- Subimos lo más posible el fuego de la olla y agregamos agua hasta que cubra todo. Nosotros usamos el agua en la que sancochamos la concha de plátano amarillo pues le da un dulzor adicional muy agradable, pero puedes usar agua corriente, caldo de vegetales, pollo o pescado o cualquier líquido de tu preferencia.
- Cuando reviente a hervir, bajamos a fuego medio y dejamos cocinar hasta que quede la cantidad de líquido-caldo-salsa de nuestra preferencia. Puede ser que te guste más tipo asopado o más bien que te quede bien sequito. Esto depende también de para qué lo vas a usar. Para rellenar algo, por ejemplo, preferirás un guiso más bien seco.
Listo! Ya tienes un delicioso guiso de conchas de plátano. Esta preparación puedes usarla de varias maneras: como complemento para un pollo o carne guisada queda excelente, sobre todo si no tienes papas u otros vegetales. También puedes usarlo para rellenar pastelitos, para hacerle la salsa a una pasta o simplemente como contorno de tu arroz, pasta, papas o lo que te guste. En nuestro caso el primer día que la hicimos la usamos para rellenar pastelitos. En la segunda ocasión tostamos tortillas y las acompañamos con esta preparación y la última vez que la preparamos la usamos para acompañar una riquísima yuca sancochada.
Ya lo sabes! como nuestra etiqueta que usamos siempre lo indica todo sirve para algo, antes de desechar algo piensa muy bien para que puedes usarlo! Visita el blog oficial del Semillero para todas las fotografías del paso a paso, consejos y más.



